No hay mucho que contar sin que me sienta vanidoso y mentiroso. Lo más verosimil que puedo decir de mí es que soy la personificación exacta de la normalidad.
Si te interesa algo de mí, ahí está mi correo; me agrada charlar via net y checar mi correo electrónico y no encontrarlo vacío. Chévere es una hermosa palabra.